La escena la tenemos todos en mente o la hemos vivido personalmente: un consumidor de bar o restaurante que pregunta si algún plato de la carta contiene algún ingrediente al que es alérgico. Y el camarero en cuestión que no sabe qué responderle…

Pues bien, la nueva normativa comunitaria le da completamente la vuelta a la situación vivida hasta ahora: es el hostelero el que tiene que reseñar en sus menús los productos causantes de algún tipo de alergia o intolerancia. Y deberán hacerlo de forma bien visible, ya sea a través de soporte escrito, oral o electrónico.

Lo que era una recomendación comunitaria a través del Reglamento Europeo 1169/2011 ha pasado a ser una normativa obligatoria a partir del 13 de diciembre de 2014, estableciendo que todas las empresas del Sector Alimentario (incluido el sector de hostelería) deben implantar de forma obligatoria una serie de medidas para eliminar o minimizar cualquier riesgo alimentario en la salud de los consumidores.

 

¿A qué negocios afecta la normativa?

Como hemos comentado, a todas las empresas del sector alimentario. Pero su principal novedad radica en que todas las empresas que sirvan alimentos no envasados o a granel deben proporcionar obligatoriamente información sobre aquellos productos que contengan alérgenos. Hablamos, por tanto, de bares, restaurantes, cafeterías, comedores colectivos, hoteles…

Las sanciones por incumplimiento de dicha normativa oscilan entre los 5.000 € y los 600.000 €, independientemente de que las autoridades competentes puedan establecer el cierre del local.

 

¿Sobre qué alérgenos debes informar a tu clientela?

Existen infinidad de ellos, pero solo es obligatorio declarar aquellos que contengan alguno de los siguientes 14 elementos:

  • Cereales que contengan gluten: trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut o sus variedades híbridas y productos derivados
  • Crustáceos y productos a base de crustáceos.
  • Huevos y productos a base de huevo.
  • Pescado y productos a base de pescado
  • Cacahuetes y productos a base de cacahuetes.
  • Soja y productos a base de soja
  • Leche y sus derivados (incluida la lactosa)
  • Frutos de cáscara: almendras (Amygdalus communis L.), avellanas (Corylus avellana), nueces (Juglans regia), anacardos (Anacardium occidentale), pacanas [Carya illinoensis (Wangenh.) K. Koch], nueces de Brasil (Bertholletia excelsa), alfóncigos (Pistacia vera), nueces macadamia o nueces de Australia (Macadamia ternifolia) y productos derivados
  • Apio y productos derivados.
  • Mostaza y productos derivados.
  • Granos de sésamo y productos a base de granos de sésamo.
  • Dióxido de azufre y sulfitos
  • Altramuces y productos a base de altramuces.
  • Moluscos y productos a base de moluscos.

 

¿Qué debes hacer para cumplir los requisitos en tu negocio?

En Gesfor hemos diseñamos cursos adaptados a la normativa, para que puedas implementar un plan de control en tu bar, restaurante, hotel, comedor… sobre los productos y sustancias que pueden causar alergias o intolerancias alimentarias, cómo informar a tus clientes o cómo actuar en caso de producirse una reacción alérgica. ¡No lo dejes para más adelante! Es el momento de adecuar tu negocio a la nueva normativa con el Curso Profesional de Alergia Alimentaria que impartimos esporádicamente en nuestras amplias instalaciones

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